sábado, 31 de mayo de 2014

¿Quién puede hablar con el Eterno en el lugar santísimo?

Nasó 35-7
Levanta
Números 7:72-89
Y al entrar Moisés en la tienda de reunión para hablar con el Señor, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y El le habló.
 (Núm. 7:89 LBLA)
¿Quién puede hablar con el Eterno en el lugar santísimo?
Por medio del Mesías Yeshúa hay acceso al trono de gracia en el cielo. Todos los que han dedicado sus vidas al Eterno por medio de Yeshúa tienen el derecho a adorar al Padre en Espíritu y verdad entrando en el lugar santísimo en el tabernáculo celestial.
Como Moshé fue el único que en cualquier momento podía entrar en el lugar santísimo en el tabernáculo terrenal así el Yeshúa es el único que puede hacerlo en el tabernáculo celestial. Sin embargo, todos los que están dentro del Mesías podrán acercarse en él, en su Nombre.
Acércate al Eterno por medio de Yeshúa y habla con Él y escucha la voz que te habla, y así recibirás sus directrices para tu vida.
Shabat shalom,


viernes, 30 de mayo de 2014

¿Quién puede hablar con el Eterno en el lugar santísimo?

Y al entrar Moisés en la tienda de reunión para hablar con el Señor, oyó la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el arca del testimonio, de entre los dos querubines, y El le habló.
 (Núm. 7:89 LBLA)
¿Quién puede hablar con el Eterno en el lugar santísimo?
Por medio del Mesías Yeshúa hay acceso al trono de gracia en el cielo. Todos los que han dedicado sus vidas al Eterno por medio de Yeshúa tienen el derecho a adorar al Padre en Espíritu y verdad entrando en el lugar santísimo en el tabernáculo celestial.
Como Moshé fue el único que en cualquier momento podía entrar en el lugar santísimo en el tabernáculo terrenal así el Yeshúa es el único que puede hacerlo en el tabernáculo celestial. Sin embargo, todos los que están dentro del Mesías podrán acercarse en él, en su Nombre.
Acércate al Eterno por medio de Yeshúa y habla con Él y escucha la voz que te habla, y así recibirás sus directrices para tu vida.
Shabat shalom,
Ketriel


jueves, 29 de mayo de 2014

¿Por qué tantas repeticiones?

Nasó 35-5
Levanta
Números 7:1-41
Y los jefes presentaron la ofrenda de dedicación del altar el día que fue ungido; los jefes presentaron su ofrenda ante el altar. Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: Que presenten su ofrenda, un jefe cada día, para la dedicación del altar. 
(Núm. 7:10-11 LBLA)
¿Por qué tantas repeticiones?


Los líderes siempre tienen que dar más que los demás. Un jefe tiene que sacrificar más que el pueblo. Las piedras preciosas del pectoral de juicio venían de los líderes. Para ser un líder hay que estar dispuesto a sufrir más, sacrificar más, orar más, velar más, dar más dinero, entregar más de lo que uno tiene y dar más de sí y privarse de beneficios que los demás podrán disfrutar.
En este capítulo hay una repetición que tiende a aburrir al lector. ¿Por qué HaShem especifica la ofrenda de cada uno, siendo que están ofreciendo lo mismo todos? ¿No hubiera sido mejor mencionar sólo al primero y luego decir que los demás tenían ofrendas iguales? La razón por la que la ofrenda de cada uno se menciona con el mismo entusiasmo es porque todos tienen la misma importancia. El último en la fila recibe el mismo honor que el primero. La actitud del Eterno hacia el que ofrenda no cambia. No se cansa de recibir uno tras otro, día tras día. Su alma no es como el alma de los hombres, que fácilmente se acostumbra y no da la misma atención en todo momento a lo que necesita atención cuando hay una repetición constante.
Una persona que ha pasado por escasez tiene mayor gratitud en el momento de recibir algo que una persona que siempre ha tenido todo en abundancia. El que siempre ha tenido todo lo que ha querido no valora las cosas como el que no lo ha tenido.
La gratitud por la comida debe ser la misma todos los días. No debemos dar nada por sentado. No podemos exigir nada. No es un derecho poder comer bien todos los días, es una gracia divina. Si comes la misma comida dos veces o dos días, ¿tienes la misma gratitud que la primera vez que la comiste?
HaShem no se cansó de las ofrendas de los jefes, y consideró a cada uno por igual, mencionando sus regalos, detalladamente, escribiéndolas en la Torá para toda la eternidad, para mostrar a todo el mundo por todos los siglos, cuánto él apreciaba a cada uno de estos jefes y sus ofrendas, porque habían sido dadas con corazones dedicados a él. Ese es el motivo por el cual están mencionados todos, sin abreviaciones.
Así que, al leer este texto, por favor no saltemos sobre palabras, porque ¡estaríamos menospreciando algo que nuestro Padre honra!

Kol tuv,
Ketriel



miércoles, 28 de mayo de 2014

¿Por qué uno tiene que hacer restitución?

Números 5:1-10
Habla a los hijos de Israel: "El hombre o la mujer que cometa cualquiera de los pecados de la humanidad, actuando pérfidamente contra el SEÑOR, esa persona es culpable; entonces confesará los pecados que ha cometido, y hará completa restitución por el daño causado, añadirá un quinto y lo dará al que él perjudicó. Pero si la persona no tiene pariente a quien se le haga la restitución por el daño, la restitución hecha por el daño debe ir al SEÑOR, para el sacerdote, además del carnero de expiación, con el cual se hace expiación por él.
 (Núm. 5:7-8 LBLA)
 
¿Por qué uno tiene que hacer restitución?
La restitución es una parte importante de la teshuvá תשובה – el arrepentimiento. Si no hay restitución del daño hecho a las personas no es un arrepentimiento completo. Si no es posible restituir todo el daño hay que hacer todo lo que esté al alcance de uno para que se haga una restitución completa con el 20 % de aumento, como está escrito en Lucas 19:8-9: “Y Zakai, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes daré a los pobres, y si en algo he defraudado a alguno, se lo restituiré cuadruplicado. Y Yeshúa le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa, ya que él también es hijo de Avraham.” (LBLA)
La salvación había venido a la casa de Zakai y por esto él estaba dispuesto a restituir el daño económico que había hecho contra las personas, incluso más allá de la letra de la Torá. Las evidencias de que la salvación había llegado a su casa fueron que él estaba devolviendo a los que había hurtado engañando. El camino a la salvación pasa por el arrepentimiento. Los siete pasos de un arrepentimiento completo son:
·                   Reconocimiento de pecado.
·                   Sentimiento de pesar.
·                   Confesión abierta, a HaShem y a los hombres.
·                   Petición de perdón, a HaShem y a los hombres.
·                   Determinación de cambio.
·                   Restitución del daño.
·                   Ser fiel en las diez pruebas que HaShem envía para fortalecer al que se arrepiente.
Este texto nos enseña que hay tres razones por las cuales hay que hacer restitución. Primero vemos que todo daño hecho contra el prójimo es una ofensa contra el Eterno. El que daña a su prójimo daña al Eterno. Por lo tanto es necesario hacer restitución para reparar el daño que se ha causado al Eterno. Esa es la razón por la que el hombre que haya hecho daño a su prójimo tenga que pagar al sacerdote – que representa al Eterno – en el caso de que la persona dañada haya muerto sin tener familiares.
En segundo lugar vemos que la restitución es necesaria para compensar a la persona perjudicada o sus familiares por el daño hecho.
En tercer lugar hay que hacer restitución por uno mismo, para tener la certeza interior de que uno ha hecho todo lo que sea posible para reparar el daño hecho. Esto es bueno para la conciencia y es un medio para crear responsabilidad en el hombre. La restitución causa que la persona culpable sea elevada a un nivel de dignidad por mostrar responsabilidad.
Este mandamiento también enseña al hombre a no tomar a la ligera las ofensas cometidas contra el prójimo lo cual crea un freno sicológico para que no vuela a cometer el mismo acto o algo semejante.
Querido discípulo del Mesías, si no devuelves lo que hayas hurtado y restituyes el daño que hayas causado a otras personas, según las posibilidades que tengas, no hay arrepentimiento verdadero en tu vida y la salvación no te ha alcanzado. No te dejes ser engañado por la idea de que todo ha sido hecho nuevo en el Mesías para no asumir tu responsabilidad de restituir a las personas por el daño que las hayas causado.
Kol tuv,
Ketriel


domingo, 25 de mayo de 2014

Levanta Números 4:21-37 Bajo las órdenes de Aarón y de sus hijos estará todo el ministerio de los hijos de los gersonitas

Mana diarioParasháDonaciónDoctrina Trinidad
 
El Maná de la Torá por Dr Ketriel Blad

Nasó 35-1
Levanta
Números 4:21-37
Bajo las órdenes de Aarón y de sus hijos estará todo el ministerio de los hijos de los gersonitas, en relación con todas sus cargas y todo su trabajo; y tú les asignarás como responsabilidad todas sus cargas. Este es el servicio de las familias de los hijos de los gersonitas en la tienda de reunión; sus deberes estarán bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón. 
(Núm. 4:27-28 LBLA)
¿Por qué hacen falta supervisiores?
En toda administración eficaz es necesario tener un responsable para toda área. Los levitas no podían decidir lo que querían cargar de los objetos sagrados. Todo fue designado desde arriba. Moshé recibió la orden de asignar todas las cargas. Bajo Moshé estaba su hermano mayor Aharón, bajo Aharón estaba su hijo Itamar y bajo Itamar estaban los hijos de Gershón.
Cada objeto fue cuidadosamente designado a los levitas y cada uno era responsable de llevar a cabo su trabajo designado con el objeto o los objetos que le habían sido confiados. Nada se hizo al azar, todo fue bien organizado. Cada uno recibió una tarea por orden de los superiores y los supervisores tenían la responsabilidad de ver que la tarea de cada uno se llevara a cabo de manera y en el orden correcto.
Cuando cada uno sabe cuál es su tarea y la cumple con diligencia, no se necita mucha supervisión. Pero para evitar errores y para coordinar el trabajo siempre es necesario que haya algún tipo de supervisión de lo que todos hacen.
El peón que tiene una tarea particular no necesita ni puede tener todo el proyecto bajo control. Sólo los que llevan la responsabilidad general tienen que tener una visión clara de todo lo que se hace, pero los peones no. Sin embargo todos tienen que entender que el trabajo en su pequeña área de responsabilidad forma parte de algo mucho más grande. Así se mantendrá un equilibrio correcto entre la visión particular y personal de cada uno y la visión general de todo el proyecto.
No todos tienen la capacidad ni el llamado a ser supervisores, es la minoría de las personas. El peón tiene que someterse al superior y respetar sus directrices no sólo cuando esté presente. Uno que trabaja con diligencia sólo cuando alguien le está vigilando no es capaz de ser un buen siervo en el Reino de los Cielos.
Por otro lado es cierto que hay ojos invisibles que vigilan no sólo sobre lo que cada uno hace sino también cómo lo hace y con qué motivación lo hace. El que es consciente y sensible ante el hecho de que el Eterno le observa en todo momento y toma nota de todo, es más cuidadoso en su labor y trabaja igual con o sin supervisor. Él que tiene temor del cielo desea agradar al Todopoderoso en primer lugar y también es cuidadoso en cumplir las órdenes y los deseos de sus superiores en la luz y en la oscuridad, cuando ven el trabajo y cuando no lo ven.
Si tus emociones se rebelan cuando tienes alguien sobre ti de manera que piensas que puedes hacer lo que te parezca o obedecer cuando te dé la gana o simplemente te molesta que alguien te diga lo que tienes que hacer, entonces necesitas ser liberado de una actitud de rebeldía. Toda autoridad ha sido puesta por el Eterno y los que se someten en justicia según las normas de la Torá serán recompensados por su fidelidad, como está escrito en Colosenses 3:22-24: “Siervos, obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres, sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es al Mesías el Señor a quien servís.” (LBLA revisada)
Shavua tov,
Ketriel





viernes, 23 de mayo de 2014

Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos Números 3:40-51

Números 3:40-51
Toma a los levitas en lugar de todos los primogénitos entre los hijos de Israel, y el ganado de los levitas. Los levitas serán míos; yo soy el SEÑOR.
 (Núm. 3:45 LBLA)
¿Por qué el Eterno quiere a los primogénitos?
Abel ofreció los primogénitos de sus ovejas al Eterno porque de esa manera le pudo dar lo mejor, lo que más apreciaba al ser lo primero que nació. De esa manera mostró de manera concreta su aprecio al Eterno y el Eterno miró con agrado a Abel y a su ofrenda (Gén. 4:4).
Cuando los primogénitos de todo Egipto fueron heridos por el ángel durante la noche de Pesaj el Eterno consagró a los primogénitos de Israel para ser suyos de una manera especial.
El varón primogénito nace para oficiar como sacerdote y jefe de la familia y ser el representante de su padre. Por lo tanto la primogenitura implica una gran responsabilidad y también ciertos derechos mayores que el resto de los hermanos. Los primogénitos representan todos los hermanos y por eso está escrito que el Eterno hirió a Egipto en sus primogénitos (Sal. 136:10).
Antes del pecado con el becerro de oro todos los primogénitos de Israel eran sacerdotes (Éx. 19:22) pero los levitas fueron luego tomados en su lugar. Así que la tarea de los levitas era la que correspondería a los primogénitos de todas las tribus en el caso de que no hubieran pecado.
Ahora, cuando el pueblo de Israel fue llamado a ser la exclusiva posesión del Eterno entre todos los pueblos, esto implicaba también la tarea de ser un reino sacerdotal (Ex. 19:5-6). Así que, todo el pueblo fue llamado a ser sacerdotes en relación con las demás naciones. Pero dentro del pueblo también hubo una separación entre los sacerdotes y el resto del pueblo. Al principio los primogénitos y luego los levitas, y especialmente los hijos de Aharón, fueron apartados dentro del pueblo para ser sacerdotes en relación con el resto del pueblo. Israel es un pueblo sacerdotal para las demás naciones y la tribu de Leví es la tribu sacerdotal para las demás tribus.
¿Por qué el Eterno quiere que los primogénitos le sean más exclusivos que el resto? Porque no sólo representan la familia sino son el primer fruto del vientre de una mujer y el primer fruto siempre pertenece al Eterno, porque él es el primero en todo. Al entregarle lo primero, todo lo demás queda consagrado. Cuando los sacerdotes levitas se entregan al Eterno, el resto del pueblo es consagrado, y cuando el pueblo de Israel se consagra, el resto de las naciones son consagradas.
Por eso no es una ofensa para los demás cuando el Eterno escoja a un grupo para estar más cerca de él. Es su manera de bendecir a todos. Cuando el sacerdote es bendecido, la bendición pasa al resto del pueblo.
Cuando el Sumo Sacerdote celestial fue resucitado de entre los muertos, la vida eterna fue accesible para todos.
Entrega al Eterno lo primero que recibes, siempre, y el resto de tus cosas quedarán consagradas.
Kol tuv,

Ketriel

miércoles, 21 de mayo de 2014

Darás, pues, los levitas a Aarón y a sus hijos; le son dedicados por completo de entre los hijos de Israel.

 
El Maná de la Torá por Dr Ketriel Blad

BeMidbar 34-4
En el desierto de
Números 3:1-13
Darás, pues, los levitas a Aarón y a sus hijos; le son dedicados por completo de entre los hijos de Israel. 
(Núm. 3:9 LBLA)
¿Qué implica una dedicación completa?
El plan original fue que todos los primogénitos fuesen sacerdotes y siervos en el tabernáculo. Pero por causa del pecado con el becerro de oro los levitas fueron tomados para servir en lugar de ellos.
Este texto dice que los levitas fueron dados a Aharón con dedicación completa. No significa que fueron sus asistentes personales en su vida privada, sino sus ayudantes en todos los quehaceres del culto en el santuario.
El texto hebreo dice literalmente los levitas le fueron “dados dados” – netunim netunim,נתונם נתונם  – lo cual nos enseña que la dedicación era doble, tanto en público como en privado. Su entrega no solamente fue durante los turnos que les tocaba servir en el tabernáculo y más adelante en el templo, sino también en el tiempo cuando no les tocaba servir. Toda su vida tenía que ser enfocada para poder servir en el santuario aunque no lo estaban haciendo todo el tiempo de manera directa.
Esto quiere decir que cuando dormían lo hacían para poder servir en el santuario. Cuando comían lo hacían para poder servir en el santuario. Cuando estudiaban lo hacían para poder servir en el tabernáculo. Las conversaciones en la mesa estaban enfocadas con el fin de poder servir mejor en el tabernáculo. Cuando jugaban lo hacían para poder servir mejor en el santuario. Todo lo que hacían tenía una relación directa o indirecta con su servicio en el tabernáculo.
Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Yeshúa, dando gracias por medio de El a Dios el Padre… Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.” (Col. 3:17, 23 LBLA revisada)
Si hay algo que deseas hacer pero no puedes hacerlo en el nombre del Señor Yeshúa y para la gloria directa o indirecta del Eterno, no lo hagas. 
Ketriel

martes, 20 de mayo de 2014

En el desierto de Números 2:1-34

En el desierto de
Números 2:1-34
Los hijos de Israel acamparán, cada uno junto a su bandera, bajo las insignias de sus casas paternas; acamparán alrededor de la tienda de reunión, a cierta distancia. Los que acampen al oriente, hacia la salida del sol,serán los de la bandera del campamento de Judá, según sus ejércitos. El jefe de los hijos de Judá, Naasón, hijo de Aminadab.
 (Núm. 2:2-3 LBLA)
¿Puede haber unidad en la diversidad?
El pueblo de Israel fue dividido en doce tribus. Cada tribu tenía sus características particulares y sus bendiciones específicas. Para mantener el orden en el campamento cada tribu tenía su bandera y de esa manera fue fácil ver dónde estaba la identidad de cada grupo. La pertenencia tribal crea una sub identidad dentro de la identidad superior que era la identidad general de pertenecer al pueblo de Israel.
Así que, dentro de una identidad común pueden haber identidades diferentes que dividen el pueblo. La unidad general fue mantenida por la identidad israelita al mismo tiempo que la particularidad fue mantenida por la identidad tribal. De esa manera puede haber unidad en la diversidad. Las diferentes banderas de las tribus representaban la identidad particular dentro de la identidad general.
Se puede pasar este principio a lo que podíamos llamar “todo el pueblo del Eterno”, compuesto por judíos y no judíos. En Hechos 15:14 está escrito: “Simón ha relatado cómo Dios al principio tuvo a bien tomar de entre los gentiles un pueblo para su nombre.” (LBLA) Por medio de la fe en el mensaje de salvación los corazones de los gentiles son purificados para poder recibir el Espíritu de santidad. Cuando eso ocurre son convertidos en un pueblo del Eterno entre los gentiles. No se convierten en Israel ni en israelitas ni en efraimitas, sino en un pueblo del Todopoderoso entre los gentiles, como está escrito en Romanos 15:10: “Y otra vez dice: «Alegraos, gentiles, con su pueblo»” (RV 1995)
Este pueblo ha sido injertado en el olivo celestial, el Israel celestial, pero no en el Israel terrenal. Sin embargo hay un denominador común entre los dos pueblos, ambos son el pueblo del Eterno. Pero cada uno tiene su identidad particular y debe mantenerlo para que haya orden en el pueblo general.
En Revelación 5:9-10 está escrito: “Y cantaban un cántico nuevo, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y nación. Y los has hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios; y reinarán sobre la tierra.” (LBLA)
Los que fueron comprados y se dejaron ser redimidos por el Cordero son parte de una nación celestial sacerdotal que reinará sobre la tierra. Esa nación es la congregación de Yeshúa, y es compuesta por judíos y gentiles que tienen su primera ciudadanía en el cielo y su segunda en la tierra.
La identidad general no elimina la identidad particular y de esa manera se puede mantener la unidad y al mismo tiempo mantener la diversidad en el llamado de cada uno.
Querido discípulo del Mesías, no tengas envidia de otros. Cumple con tu llamado y sé fiel en lo que el Eterno te ha dado. Mantén la identidad general pero no salgas de tu identidad particular. Así funcionaremos mejor y llegaremos todos a la meta.

Ketriel

lunes, 19 de mayo de 2014

¿Quiénes pudieron salir de la esclavitud?

Números 1:20-54
De los hijos de Rubén, primogénito de Israel, fueron contados por su registro genealógico, por sus familias, por sus casas paternas, según el número de nombres, uno por uno, todo varón de veinte años arriba, todo el que podía salir a la guerra
(Núm. 1:20 LBLA)
¿Quiénes pudieron salir de la esclavitud?
Este texto muestra que sólo los hijos de Israel que habían sido fieles en tres áreas fueron dignos de salir de la esclavitud. Primero está escrito “por su registro genealógico por sus familias” lo cual muestra que habían sido fieles a sus familias. Si se hubieran asimilado con los egipcios no hubieran podido ser contados como hijos de Israel. Lo segundo, está escrito “según.. nombres” lo cual nos enseña que habían guardado la tradición de sus nombres hebreos sin tomar nombres Egipcios. Lo tercero es que seguían manteniendo la lengua hebrea durante todo el tiempo de la estancia en Egipto.
Como Egipto simboliza el sistema maligno de este siglo, lo mundano, esto nos enseña que es posible vivir cientos de años en una cultura ajena y seguir manteniendo la fidelidad y la fe en lo que el Eterno nos ha dado. Estamos en este mundo maligno pero no somos del sistema de este mundo y un día el Mesías vendrá y nos sacará totalmente de este sistema y creará un nuevo orden mundial en la tierra.
Otra cosa que vemos en este versículo es que cada uno fue contado en particular. La palabra hebrea que se tradujo como “uno por uno” es le-gulgelotam לגלגלתם y significa por sus cráneos. Esto nos lleva a pensar en el lugar donde el Yeshúa fue ejecutado en un árbol, que en hebreo se llamaba gulgolet – גלגלת  – el cráneo, la calavera, no porque ese lugar tuviera el aspecto de una calavera sino porque era, y sigue siendo, un lugar de tumbas, en el monte de los Olivos en frente de la entrada del templo.
Esto nos enseña que cuando el Eterno contó a los hijos de Israel tenía en mente la muerte del Mesías sufriente. El murió por cada uno de ellos y por eso fueron contados entre los justos.
Que el Eterno pueda contar a cada uno de nosotros entre los justos que van a heredar el mundo venidero, por medio del sufrimiento y muerte expiatoria de su Cordero.
Ketriel


sábado, 17 de mayo de 2014

En el desierto

BeMidbar 34-1
En el desierto de
Números 1:1-19
El SEÑOR habló a Moisés en el desierto de Sinaí, en la tienda de reunión, el primer día del segundo mes, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo: Haz un censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por sus casas paternas, según el número de nombres, todo varón, uno por uno de veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, tú y Aarón los contaréis por sus ejércitos.
(Núm. 1:1-3 LBLA)
¿Hay alguna relación entre la libertad y la disciplina?
Ya había pasado más de un año desde la salida. El pueblo había tenido grandes experiencias espirituales y físicas. Habían entrado en el pacto y recibido la Torá de fuego desde el cielo. Habían construido un tabernáculo y aprendido cómo hacer sacrificios.
El próximo paso en la educación del pueblo era enseñarlos el orden y la disciplina. Todo el libro de Números habla de este tema. Esto nos muestra la importancia que tiene para el Eterno.
Este texto empieza hablando de la salida de Egipto y luego sigue hablando de un censo para el ejército de Israel. Esto muestra que hay una relación entre la liberación de la esclavitud la disciplina de un ejército. La verdadera libertad no es que cada uno haga lo que le parezca y se vaya a dónde quiera. La verdadera libertad tiene que ver con orden. Donde no hay orden no hay libertad.
La opresión que experimentaron en Egipto fue causada por una disciplina incorrecta. Pero la solución para ser libre de eso no es la anarquía sino una disciplina sana, dirigida por principios de respeto y orden divinos.
Los varones del pueblo que podían sujetarse a la orden de un ejército fueron contados y así el pueblo fue preparado para avanzar en su desarrollo espiritual hasta llegar a la meta final, la tierra prometida con el santuario como centro de adoración.
Amado discípulo del Mesías, mentalízate para una vida bien disciplinada y podrás crecer espiritualmente y llegar a la meta final para tu vida.
Shavua tov,