lunes, 27 de enero de 2014

¿Dónde está el lugar de encuentro con el Eterno?

Ofrenda
Éxodo 25:17-30 (Sefardíes); 25:17-40 (Ashkenazies)
Y los querubines tendrán extendidas las alas hacia arriba, cubriendo el propiciatorio con sus alas, uno frente al otro; los rostros de los querubines estarán vueltos hacia el propiciatorio… Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré acerca de todo lo que he de darte por mandamiento para los hijos de Israel. 
(Éx. 25:20,22 LBLA)
¿Dónde está el lugar de encuentro con el Eterno?
Moshé tuvo una revelación de cómo es el templo celestial. HaShem le mostró todos los detalles y le ordenó hacer copias de las cosas celestiales en la tierra. El Eterno quiso que el santuario terrenal fuera una imagen del celestial.
El tabernáculo celestial es completo pero el de la tierra no era completo. El Eterno ordena utilizar medios codos como medida en el tabernáculo terrenal. Esto nos enseña que el tabernáculo terrenal es una copia más pequeña del celestial donde no deben haber codos partidos.
Los querubines que hay en el cielo están vivos. Los que Moshé hizo eran de oro. Sin embargo, la ilustración de los querubines terrenales puede enseñarnos una verdad muy importante en cuanto al lugar de encuentro con el Eterno.
En primer lugar los querubines tenían que tener sus alas extendidas y sus rostros vueltos hacia el propiciatorio que estaba entre ellos. De esa manera mostraban que su atención no estaba hacia fuera, sino hacia el lugar donde se revelaba el Eterno, en la cavidad entre ellos dos sobre la tapadera del arca. HaShem escogió ese lugar como su trono. La postura de los querubines es de adoración, con las alas levantadas y los rostros inclinados. Esto nos enseña que donde el Eterno se revela hay adoración, y donde hay adoración verdadera él se revela.
Los querubines no tenían sus rostros hacia fuera mirando hacia delante. De ese modo el hombre no podía ser impulsado a adorarlos. Como ellos mismos están adorando, no podrían recibir la adoración. Uno no adora al que adora. Uno adora al que es adorado por los adoradores.
En segundo lugar vemos que no había sólo un querubín sino dos, que tenían sus rostros vueltos el uno hacia el otro. Esto nos enseña que en la presencia del Eterno hay una relación íntima entre los adoradores. En su presencia no puede haber disensiones y riñas. Donde hay divisiones y falta de afecto el Eterno no puede manifestarse. Así que el lugar donde el Eterno pone su trono tiene que ser libre de rivalidades, críticas, envidias, malas lenguas, egoísmo y irritaciones.
Si un adorador no puede ser adorado y si Yeshúa es el adorador más grande que hay entre los hombres, ¿cómo se nos ocurre adorarle? No está permitido adorar a un adorador sino sólo al que es el objeto de la adoración de los adoradores verdaderos.
Limpiémonos también de toda falta de amor y pidamos al Eterno que nos una para que él pueda encontrarse con nosotros y gobernar sobre nosotros y manifestar su presencia gloriosa entre nosotros.
          Que todos podamos llegar a la intimidad con nuestro Padre celestial


sábado, 25 de enero de 2014

¿Es racista HaShem?

Decretos
Éxodo 23:26 – 24:18
Ellos no habitarán en tu tierra, no sea que te hagan pecar contra mí; porque si sirves a sus dioses, ciertamente esto será tropezadero para ti. 
(Éx. 23:33 LBLA)
¿Es racista HaShem?
El Eterno ordenó a los hijos de Israel desalojar y exterminar las siete naciones que ocupaban la tierra prometida. No lo hizo solamente una vez, sin muchas veces de muchas maneras. Un hijo de Kenáan no puede habitar en la tierra de Israel. ¿Por qué? ¿Es racista el Eterno?
La Torá nos da la respuesta a estas preguntas. En este texto, y en muchos otros, el Eterno revela que fue por la maldad de estas naciones que ellas no tenían en derecho de existir. HaShem tiene el derecho de gobernar sobre su mundo y si un pueblo no cumple con las siete leyes básicas para todos los hombres, Él toma medidas disciplinarias y, a veces, muy severas.
La idolatría, el sexo libre y la violencia son las causas de mayor castigo, y estas naciones se habían entregado por completo a estas maldades y mucho más. Su idolatría era tan fuerte que ya no había solución para ellos. Sólo una mujer fue rescatada de ese mundo maligno, Rajav (ver el libro de Josué).
Este versículo nos enseña que los hijos de Israel correrían el riesgo de ser contaminados por la idolatría de las siete naciones. La contaminación idolátrica no es solamente física y sicológica sino también espiritual. Es algo muy profundo. Tiene que ver con el dominio y la posesión de espíritus malignos e impuros que gobiernan sobre los idólatras. Los hijos de Israel corrían el riesgo de ser afectados por los principados y potestades de maldad que gobernaban en los aires y en las mentes de los rebeldes.
El Eterno, que es bueno, quiso ayudar a sus hijos a no caer en la misma idolatría desastrosa y por eso les ordenó exterminarlos por completo de su tierra. Además envió un ángel poderosísimo delante de ellos con el fin de limpiar los aires de la contaminación de esos ángeles rebeldes, espíritus malignos, que dominaban sobre la zona. El ángel hizo su trabajo en los aires y los hijos de Israel, dirigidos por Yehoshúa (Josué), hicieron el trabajo en la tierra. Así lograron expulsar la mayoría de las naciones malignas y cambiar el espíritu sobre la tierra.
Así que, la razón para la expulsión de estas naciones no tenía nada que ver con racismo sino con la práctica maligna de esos pueblos.
HaShem ama a todos y por eso llama a todos al arrepentimiento. Pero el que no se arrepiente sufrirá las consecuencias de sus pecados.
          Amado discípulo del Mesías, huye de la idolatría en todas sus formas.
          Shabat shalom,      



viernes, 24 de enero de 2014

¿Qué consecuencias hay de una adoración pura?

Éxodo 23:20-25
No adorarás sus dioses, ni los servirás, ni harás lo que ellos hacen; sino que los derribarás totalmente y harás pedazos sus pilares sagrados. Mas serviréis al SEÑOR vuestro Dios, y El bendecirá tu pan y tu agua; y yo quitaré las enfermedades de en medio de ti
(Éx. 23:24-25 LBLA)
¿Qué consecuencias hay de una adoración pura?
El Eterno prohíbe no solamente inclinarse ante los dioses paganos, sino también servirlos. Hay una relación muy íntima entre las dos palabras adorar – o inclinarse – en hebreo hishajavá, השתחוה – y servir – en hebreo avad, עבד. Una cosa lleva a la otra, la adoración lleva al servicio.
No obstante, es posible servir a los dioses paganos sin inclinarse ante ellos. Muchas prácticas paganas están entremezcladas en todas las culturas del mundo, incluida la judía, y muchas veces las seguimos por costumbre sin saber la razón y la raíz de ellas. Al seguir las costumbres paganas se está sirviendo de alguna manera a los dioses paganos. Tengamos cuidado y revisemos nuestro comportamiento.
Ahora, aunque una persona no adora los dioses paganos, ni los sirve, es capaz de hacer las cosas que hacen los idólatras. Por eso la Torá también advierte al pueblo para que no imite las acciones de los idólatras, aunque parezcan bonitas. Aquí podríamos hablar de muchas diferentes costumbres, estilos de música, vestimentas, celebraciones, formas de hablar, maneras de cocinar etc., pero esto está fuera del marco de estos mensajes.

Lo que sí vamos a destacar es la gran promesa que el Eterno ha dado a todos los que rechazan los dioses paganos y las costumbres de los idólatras para servirle sólo a él. Si uno se vuelve en contra de toda idolatría y va quitando de sus prácticas diarias y festivas toda tradición pagana y vuelve su corazón y su vida para servir solamente al Eterno en toda área de su vida, entonces experimentará primeramente una bendición especial sobre su comida y bebida. El que se dedica a servir al Eterno única y exclusivamente en todas las áreas de su vida no sufrirá hambre, como está escrito en el Salmo 37:25: “Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan.” (LBLA)
Pero es más, no solamente la comida y la bebida serán bendecidos cuando una persona vive sirviendo al Eterno cumpliendo sus mandamientos, sino toda cosa dañina que hay en la comida y en la bebida no le hará efecto de la misma manera como a los idólatras. HaShem promete quitar las enfermedades de en medio de un pueblo que se guarda de la idolatría y sus costumbres para dedicarse única y exclusivamente él.
Ten en cuenta que la promesa no dice que no puede venir una enfermedad. La promesa dice que las enfermedades serán quitadas. Así que no te desanimes si has sido atacado por una enfermedad. Lo importante es no aceptarla, sino luchar contra ella con todas las armas que hemos recibido del Eterno, incluyendo una vida en oración y estudio de la Torá, obediencia, una dieta sana, ejercicio físico sano, medicinas, relaciones sanas, alegría, etc.
Que el Eterno te dé completa salud, en tu cuerpo y en tu alma, por medio de Yeshúa el Mesías que derramó su sangre para santificar a su pueblo y confirmar toda promesa del Eterno,
          Ketriel


jueves, 23 de enero de 2014

¿Por qué HaShem está tan interesado en los débiles

No pervertirás el derecho de tu hermano menesteroso en su pleito… No oprimirás al extranjero, porque vosotros conocéis los sentimientos del extranjero, ya que vosotros también fuisteis extranjeros en la tierra de Egipto. 
(Éx. 23:6, 9 LBLA)
¿Por qué HaShem está tan interesado en los débiles?
En la Torá hay muchos mandamientos que protegen a los débiles que hay en la sociedad. Aquí tenemos dos versículos que destacan la importancia de cuidarse de no hacer ningún tipo de daño a una persona pobre o extranjera. La razón que el Eterno destaca para no oprimir al extranjero es que el pueblo conoce los sentimientos del extranjero. El impacto emocional de ser extranjeros en Egipto debería durar más de una generación, puesto que es la base para este mandamiento. A partir de la generación de Yehoshúa (Josué) los niños que nacieron ya no habían experimentado la esclavitud ni conocían el sentimiento de un extranjero. Sin embargo la Torá habla como si ese sentimiento estuviera en el pueblo para siempre.
Esto nos enseña que aunque no hemos experimentado personalmente lo que los extranjeros experimentan, debemos recordar las generaciones que pasaron por esa experiencia en Egipto, y debemos esforzarnos para intentar de ponernos en el lugar del extranjero para sentir lo que él siente.
Me acuerdo de la primera vez que estuve en España sólo viviendo en una casa donde únicamente hablaban castellano y valenciano. Yo no había estudiado el español y me era muy difícil comunicarme con la familia donde vivía. Me acuerdo que estaba sentado a la mesa y no sabía cómo pedir el azúcar, porque no sabía cómo se llamaba azúcar en castellano. Cuando tenía necesidad de ir al baño, no podía pedir disculpa por levantarme de la mesa, y los demás me veían como muy raro, como un ignorante. Me sentía totalmente sólo, aislado y abandonado en mis emociones frustrantes de no poder comunicar las cosas más básicas de la vida.
 En ese momento tomé una decisión, de nunca jamás olvidarme de esas emociones para poder comprender a todos los extranjeros que vienen como inmigrantes a nuevos países sin saber hablar. Es una emoción sumamente humillante.
Es muy fácil para el que sabe, humillar a un extranjero. Cualquier actitud de desprecio, cualquier palabra degradante, cualquier mirada despreciable aumenta el sufrimiento y la frustración del extranjero.
HaShem conoce esos sentimientos y él quiere que su pueblo nunca jamás se olvide de lo que significa ser extranjero para no aumentar el dolor que ya existe en los extranjeros por no saber hablar bien, por no conocer la cultura bien, por no saber dónde se consiguen las cosas, por no entender los chistes, por no pensar como los demás y por un montón de cosas más.
Cuidemos a los débiles y esforcémonos para hacerles la vida menos difícil. Quita de tu boca todo chiste sobre los minusválidos, los extranjeros, los de otra raza, los ignorantes, los del país vecino y todos los demás que no son como tú. Esas actitudes de desprecio y de reírse de los demás no es agradable delante del Eterno. La Torá nos enseña a purificarnos de todo esto.
Que el Eterno nos ayude a siempre expresar nuestro amor de manera práctica, también a los que no son como nosotros.

          Kol tuv,

miércoles, 22 de enero de 2014

¿Qué significa el título elohim?

Mishpatim 18-3
Decretos
Éxodo 22:5-27 (22:4-26 heb.)
Si no es hallado el ladrón, entonces el dueño de la casa se presentará ante los jueces, para determinar si él metió la mano en la propiedad de su vecino. En toda clase de fraude, ya se trate de buey, de asno, de oveja, de ropa, o de cualquier cosa perdida, de la cual se pueda decir: "Esto es", la causa de ambos se llevará ante los jueces; y aquel a quien los jueces declaren culpable pagará el doble a su vecino. 
(Éx. 22:8-9 LBLA)
 
¿Qué significa el título elohim?
En este texto aparece la palabra hebrea elohimאלהים – en tres ocasiones. En algunas versiones se ha traducido como “Dios” y en otras como “jueces”. El contexto muestra claramente que se trata de jueces. Esto nos enseña que el título elohim אלהים – que puede ser traducido como “poderosos”, “poderosísimo” o “todopoderoso”, tiene que ver con la autoridad de establecer la justicia.
Lo interesante es que este título no está limitado para el uso exclusivo del Eterno, sino es también delegado a los hombres en la tierra.
En el Salmo 82:1-2 está escrito: “Salmo de Asaf. Dios está en la reunión de los dioses; En medio de los dioses juzga. ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah” (RV 1960) Este texto usa la palabra elohimאלהם  – dos veces con dos significados diferentes. La primera vez se está refiriendo al Todopoderoso, traducido como  “Dios”, y la segunda vez a los jueces, traducido como “dioses”. En los versículos 6-7 está escrito: “Yo dije: Vosotros sois dioses, y todos sois hijos del Altísimo. Sin embargo como hombres moriréis, y caeréis como uno de los príncipes.” (LBLA)
En Juan 10:34-36 nuestro Maestro está citando del Salmo 82: “¿No está escrito en vuestra ley: “Yo dije: sois dioses”? Si aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar), ¿a quién el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Blasfemas”, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios”?” (LBLA)
Estos textos nos revelan dos verdades importantes. Primero, el término elohim, que ha sido traducido como “dioses”, puede significar personas que han recibido la Palabra del Todopoderoso. Según el contexto en el Salmo 82 vemos que en primer lugar se trata de personas que han sido puestas en posiciones de autoridad sobre otras, jueces, reyes y otros príncipes.
Segundo, los que son llamados elohim son también llamados “hijos del Altísimo”. Por lo tanto, el término “Hijo de Dios” también se está refiriendo a un rey o un juez que ha recibido la delegación del Altísimo para gobernar y dictar y ejecutar sus juicios en la tierra, como también vemos en 1 Crónicas 28:6, donde está escrito: “Y El me dijo: "Tu hijo Salomón es quien edificará mi casa y mis atrios; porque lo he escogido por hijo mío, y yo le seré por padre.” (LBLA)
El término elohim tiene que ver con poder y autoridad y no solamente se refiere al Todopoderoso, sino también puede referirse a los mensajeros celestiales, a los dioses falsos, a un hombre que ha recibido la autoridad del Todopoderoso y a los jueces que están puestos en lugar del Altísimo para juzgar en la tierra.
Por lo tanto, cuando Yeshúa es presentado en las Escrituras como “Hijo de Dios” y “Dios” no significa que él haya nacido de Dios por una reproducción o que sea el Eterno mismo. El Eterno es uno solo.
          Kol tuv – todo lo bueno,