jueves, 31 de enero de 2013

PARA QUE SIRVEN LOS LIMITES>?

Y pondrás límites alrededor para el pueblo, y dirás: "Guardaos de subir al monte o tocar su límite; cualquiera que toque el monte, ciertamente morirá.

(Éx. 19:12 LBLA)
¿Para

qué sirven los límites?
El pueblo fue sacado de la esclavitud de Egipto y ahora tenía que pasar por un largo proceso de cambio de mentalidad para llegar a ser un pueblo libre. Cuando el Eterno los liberó de la esclavitud no los dejó en el aire, sin normas. La verdadera libertad tiene que ver con normas fijas y límites marcados. Ahora le tocaba al pueblo aprender esta lección.
Muchas persona creen que la libertad implica hacer lo que uno desea. Pero la verdadera libertad es encontrar y mantenerse dentro de los límites que el Eterno ha puesto para cada uno. Los límites y las normas estrictas no son para impedir el desarrollo de la libertad, todo lo contrario. La libertad auténtica que el hombre puede experimentar es cuando sepa cuáles son los límites dentro de los cuales puede moverse sin estar en peligro de ser castigado o dañado.
En este momento el Eterno enseñó al pueblo que hay límites importantes. Al cruzar los límites uno corre el peligro de ser dañado e incluso morir, como en este caso.
En medio de una carretera hay una línea divisoria entre las dos vías. Al cruzar el límite uno corre mucho mayor peligro de tener un accidente. Las divisiones son para proteger y para dar libertad. Al saber que no hay peligro dentro de los límites marcados, un siente seguridad y puede moverse libremente en el área marcada.
Quitar los límites no crea libertad, sino confusión y peligro de muerte. Guardar los límites crea libertad y seguridad.
Que el Eterno nos ayude a entender cuáles son los límites y mantenernos dentro de ellos, para nuestra libertad y seguridad.

miércoles, 30 de enero de 2013

¿Qué es lo más importante en la vida?

Vosotros habéis visto lo que he hecho a los egipcios, y cómo os he tomado sobre alas de águilas y os he traído a mí

.
(Éx. 19:4 LBLA)
¿Qué es lo más importante en la vida?
El Eterno sacó a los hijos de Israel de Egipto con un solo propósito, que estuvieran cerca de Él. Esto es lo más importante para el ser humano, estar cerca del Eterno.
¿Para qué el Eterno hizo todos los prodigios y milagros en Egipto? Para traer al pueblo a él. ¿Para qué dividió el Mar de Cañas y llevó el pueblo al desierto? Para traer al pueblo a él. ¿Para qué enseñó al pueblo todas las leyes de un comportamiento recto y santo? Para traer al pueblo a él. ¿Para qué constituyó la nación de Israel? Para tener un pueblo cercano a él.
La intimidad con el Eterno es lo más importante en la vida. No importa si tienes dinero, amigos, prosperidad y felicidad en este mundo, si no has desarrollado una intimidad con el Eterno, para nada sirve todo lo demás.
El hombre fue creado no sólo para vivir para el Eterno sino también para vivir con el Eterno. Si no vives cerca de él y si no has experimentado de manera concreta en tu interior su presencia, debes buscarlo con todo tu corazón, estando dispuesto a sacrificar todo lo que tienes con el fin de conseguir lo más importante en la vida – intimidad con el Eterno.
Aparta como mínimo una hora al día en oración, alabanza y estudio de las Escrituras. Así desarrollarás tu intimidad con el Eterno.
Que te vaya bien,

martes, 29 de enero de 2013

¿Qué posición tiene el liderazgo?

Éxodo 18:24-27
Escogió Moisés hombres de virtud de entre todo Israel, y los puso sobre el pueblo como jefes sobre mil, sobre cien, sobre cincuenta y sobre diez,

(Éx. 18:25 RV1995)
¿Qué posición tiene el liderazgo?
La Torá dice que cuando Moshé escogió hombres para ser jueces en Israel, los puso sobre el pueblo. Esto nos enseña que una persona en autoridad tiene una posición por encima de un ciudadano común. Esta posición no la tiene en cualidad de persona sino en cualidad de juez. Cuando ejerce la función de juez está por encima del pueblo, pero cuando no ejerce esa función está en el mismo nivel del pueblo.
Esto nos enseña que hay una diferencia entre posición y valor. Todos los hombres tienen el mismo valor pero no todos tienen la misma posición. La posición no hace una persona más que otra, pero sí su función está por encima de los demás. Esto es importante reconocer en estos días cuando la rebeldía y la eliminación del respeto a las autoridades se está propagando por el mundo.
Todos los jueces que Moshé rabenu (nuestro maestro) puso sobre el pueblo no tenían la misma responsabilidad. Algunos tuvieron la autoridad sobre mil, otros sobre cien, otros sobre cincuenta y otros sobre diez. Esto indica que no todos tenían la misma capacidad de liderazgo y cada uno recibió un área de responsabilidad según su capacidad. Así tiene que ser en una administración correcta. La persona correcta en el lugar correcto.
Cuando no hay líderes capaces o cuando una persona ocupa un lugar de autoridad sin estar capacitada para ello, el pueblo sufre por una mala administración. Sabiduría es hacer las cosas de la mejor manera y Moshé hizo bien al escuchar el consejo sabio de su suegro. Así el pueblo fue bendecido y aliviado.
Respetemos las autoridades que están por encima de nosotros y oremos por todas las autoridades que hay para que puedan ejercer su función correctamente.
Kol tuv – todo lo bueno,  www.messianictorah.org

lunes, 28 de enero de 2013

SON TODOS LOS HIJOS UNICOS?Éxodo 18:1-12

Éxodo 18:1-12
y a sus dos hijos, uno de los cuales se llamaba Gersón, pues Moisés había dicho: He sido peregrino en tierra extranjera, y el nombre del otro era Eliezer, pues había dicho: El Dios de mi padre fue mi ayuda y me libró de la espada de Faraón.
(Éx. 18:3-4 LBLA)
¿Son todos los hijos únicos?
Sólo una de las 30 versiones de traducciones que he revisado ha traducido estos dos versículos según el texto hebreo. En el texto de la Torá está escrito que el nombre del uno era Gershón y el nombre del uno era Eliezer. La Torá no dice el uno y el otro o el primero y el segundo, sino el uno y el uno, en hebreo ha-ejad – האחד. ¿No sería más lógico decir el uno y el otro?
Cuando la Torá sale de lo común lo hace con propósitos muy específicos, para enseñarnos cosas importantes. ¿Entonces qué podemos aprender de esto?
Creo que el Eterno nos está enseñando una lección importante en cuanto a la relación que tenía Moshé con sus hijos. Cuando nació el primero tenía sólo un hijo, y todo el amor y la atención de los dos padres fueron dirigidos a este único hijo. Luego cuando nació el segundo lo lógico era que el amor y la atención de los padres fueran repartidos entre los dos. Pero al mencionar que Eliezer era el uno, aunque era el segundo, HaShem nos enseña que él fue tratado como si fuera el uno, el único. Ambos hijos fueron considerados como únicos.
Esto nos enseña por un lado que los padres no pueden hacer preferencias en cuanto al amor y la atención de sus hijos. Todos tienen que ser tratados como si fueran los únicos y no se puede hacer preferencias ni comparaciones entre ellos. No es sano comparar los hijos. Cada uno tiene que ser tratado de diferente manera, según su particularidad y unicidad.
Por el otro lado nos enseña que para el Eterno, cada niño y niña nacido en este mundo es único. Como el amor de los padres no disminuye para el primer hijo cuando nace el segundo, el amor del Eterno no disminuye cuando nacen más hijos en el mundo. El ama a cada uno como si fuera uno sólo.
Esto también nos enseña que si hubiera habido sólo una persona en el mundo que hubiese pecado, el Eterno hubiera cargado sobre Yeshúa su pecado para morir sólo por ella. De esa manera podemos entender el mensaje de Pablo que dice: “el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gál. 2:20b LBLA) El amor del Eterno por medio de Yeshua es muy personal.
Tú eres único. HaShem no te ve como uno entre una masa grande de gente, él te ve como si fueras el único hijo suyo. Eres muy importante para él. No te desprecies, eres único.
Shavua tov – buena semana,

domingo, 27 de enero de 2013

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio…

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio…
Vuélveme el gozo de tu salvación.

Salmo 51:10, 12.





En el evangelio según Juan (13:1-11) YAHSHUA, en la víspera de su crucifixión, lavó los pies de sus discípulos. En Oriente, usar sandalias obligaba a las personas a lavarse los pies muy a menudo. Esta tarea generalmente correspondía a un esclavo, pero aquí YAHSHUA, el Hijo de Dios, tomó el lugar del esclavo. ¡Qué humillación! ¡Qué signo de amor! Cuando le llegó el turno a Pedro, éste se negó a dejarse lavar los pies, pero luego, conmovido por la gracia de YAHSHUA, le dijo: “Señor, no sólo mis pies, sino también las manos y la cabeza” (v. 9). YAHSHUA le respondió: “El que está lavado, no necesita sino lavarse los pies, pues está todo limpio” (v. 10).

El que ha sido alcanzado por el amor del Señor YAHSHUA, quien ha creído y ha sido lavado de sus pecados en Su sangre (Apocalipsis 1:5), tiene todo el cuerpo limpio. La sangre del MESIAS, derramada en la cruz, es la que salva al pecador y lo lleva a él. Este único acto fue cumplido una vez para siempre. YAHSHUA ha “efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo” (Hebreos 1:3).

Pero el lavado de los pies es necesario durante todo el andar del MESIANICO. Sea consciente o no, está en contacto con el mundo y manchado por el mal. Necesita ser purificado constantemente. Cuando la TORAH (simbolizada por el agua) es escuchada y leída atentamente, nos purifica mediante su mensaje. Ella lava, reaviva la conciencia y purifica nuestro corazón; de ahí la necesidad de leer la Biblia y estudiarla cuidadosamente en oración.    www.amen-amen.org

martes, 22 de enero de 2013

¿Cómo clamas al Eterno?

Éxodo 14:9-14
Y al acercarse Faraón, los hijos de Israel alzaron los ojos, y he aquí los egipcios marchaban tras ellos; entonces los hijos de Israel tuvieron mucho miedo y clamaron al SEÑOR.

(Éx. 14:10 LBLA)
¿Cómo clamas al Eterno?
El pueblo de Israel se llenó de terror al ver al ejército de los egipcios viniendo tras ellos. En su miedo clamaron al Eterno. Pero el clamor que estaban levantando no era un clamor de fe porque luego se volvieron contra Moshé y le acusaron por haberles sacado de Egipto para morir en el desierto. Su clamor al Eterno no produjo ningún efecto positivo en ellos. Sólo fue un clamor desesperado de angustia y amargura. Ese tipo de clamor no ayuda al que clama. Aunque fueron ayudados en ese momento, sus palabras se cumplieron más tarde y murieron en el desierto por no haber confiado en el Eterno.
Hay otro tipo de clamor, el clamor de fe, como el que nuestro padre Yaakov hizo en un momento de angustia semejante (ver el maná 8-1). Es bueno clamar al Eterno y revelar todo lo que hay en el corazón de temores y angustias, pero al mismo tiempo es importante creer que el Eterno es bueno y que él desea ayudar a los que se acercan, como está escrito en Hebreos 11:6: “Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.” (LBLA)
Cuando estás entre la espada y la pared, clama al Eterno sabiendo que él es bueno y que no desea hacerte daño sino ayudarte. De esa manera recibirás ayuda adecuada en el tiempo oportuno.
Que su mano poderosa siempre te guíe,  www.messianictorah.org

lunes, 21 de enero de 2013

Para qué el Eterno nos mete en grandes problemas?

Cuando envió
Éxodo 13:17 – 14:8
Y yo endureceré el corazón de Faraón, y él los perseguirá; y yo seré glorificado por medio de Faraón y de todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy el SEÑOR. Y así lo hicieron.

(Éx. 14:4 LBLA)
¿Para qué el Eterno nos mete en grandes problemas?
Cuando los hijos de Israel habían salido de Egipto el faraón les había dado el permiso de celebrar fiesta y luego volver. Pero eso no era suficiente para Eterno. Él quiso liberar al pueblo de la autoridad del faraón, matándole en el mar. Cuando el faraón fuese muerto, ya no habría dueño sobre sus almas esclavizadas. Así que el plan del Eterno no era solamente dejar que los hijos de Israel se fueran al desierto para celebrar fiesta y luego volver a la esclavitud, sino crear una base jurídicamente justa para que pudieran ser libres del faraón para siempre. En el caso de no morir el faraón, los hijos de Israel serían infieles a su dueño a la hora de escapar. Por la muerte del faraón se crearía una libertad completa.
Además, el Eterno tenía en mente destruir todo el ejército del faraón que había hecho tanto daño a los hijos de Israel, y eligió hacerlo mediante un milagro impresionante, dividir el mar y dejar que se hundieran para siempre. Esa sería una manifestación tremenda de su poder salvador y él quiso que los hijos de Israel vieran este milagro enorme.
Y para que se pudiera producir este milagro tan grande, el Eterno tenía que fortalecer el corazón del faraón y de sus siervos para que salieran tras los hijos de Israel al desierto. De esta manera el Eterno estaba detrás de lo que para los hijos de Israel parecía un desastre. ¿Por qué el eterno metió a los hijos de Israel en este gran problema? Para mostrar su gran poder. Cuanto mayor sea el problema mayor milagro se producirá si andamos con el Eterno obedeciendo sus mandamientos.
Esto nos enseña que el Eterno puede crear situaciones límite para mostrar sus milagros. Cuando estamos en una situación semejante no debemos desesperar sino creer en las promesas que tenemos del cielo y entonces veremos cosas maravillosas.
No te desesperes si el enemigo viene contra ti con toda su fuerza. No te desalientes cuando el mar está delante de ti y el enemigo detrás. No desfallezca tu corazón cuando todo parece imposible. Levanta tus ojos y confía en El que te ha dado promesas más preciosas que el oro y actúa según sus indicaciones. ¡Levanta tu mano y atraviesa el mar!

Shavua tov – buena semana,

viernes, 18 de enero de 2013

¿Quién tiene el derecho de participar del Cordero?

Éxodo 12:29-51
Pero si un extranjero reside con vosotros y celebra la Pascua al SEÑOR, que sea circuncidado todo varón de su casa, y entonces que se acerque para celebrarla, pues será como un nativo del país; pero ninguna persona incircuncisa comerá de ella.

(Éx. 12:48 LBLA)
¿Quién tiene el derecho de participar del Cordero?
El sacrificio de la pascua tiene un mensaje sumamente poderoso. En primer lugar, fue dado a los hijos nativos de Israel con el fin de recordar lo que pasó en la primera redención. El sacrificio de Pesaj sólo se puede hacer cuando hay templo en Jerusalén y sólo se puede comer en Jerusalén por los que son de la circuncisión de la carne. Por eso, lo que se celebra hoy en día no es un verdadero Pesaj sino un recordatorio de Pesaj. Como no hay templo, no se puede sacrificar corderos. Está prohibido sacrificar al Eterno fuera del templo.
En segundo lugar, el sacrificio de Pesaj está hablando de la muerte del Cordero del Todopoderoso, el Mesías sufriente, hijo de Yosef. El paralelismo entre una cosa y otra es muy claro y al estudiar las leyes de Pesaj podemos conocer la profundidad del sacrificio del Mesías y sus consecuencias.
Quiero tocar un punto aquí. La Torá regula que ningún incircunciso en la carne podrá comer de un cordero sacrificado en el templo como Pesaj. Pesaj se refiere al mismo cordero. Si un no judío desea comer del cordero, tendrá que hacerse judío primero, junto con toda su familia. Esta es la ley del Eterno para el sacrificio de Pesaj. Esto nos enseña que la puerta está abierta para cualquier gentil para hacerse judío, si tiene ese deseo. Un no judío no tiene el derecho de comer de un cordero sacrificado como Pesaj. ¿Por qué? Porque hay un mensaje muy importante en esto.
Como hemos dicho antes, hay un simbolismo muy profundo en esta celebración. Por un lado habla de la primera redención, de Egipto. Pero también habla proféticamente de la segunda redención, la del Mesías, que está dividida en dos eventos con 2000 años de lapso de tiempo entre ellos. Cuando el Mesías fue sacrificado y levantado de entre los muertos, se creó la base jurídica para la redención final. Todavía no hemos visto la segunda redención, la final, porque el Mesías no ha sido revelado en gloria para liberar a su pueblo de la esclavitud del pecado. Pero hay una posibilidad de obtener y experimentar una primicia de la gran redención futura que estamos esperando. Por medio de las leyes de Pesaj la Torá nos muestra quién podrá ser parte de la última redención.
Me explico, tenemos un cordero de Pesaj sacrificado en el templo en Yerushalayim. De la misma manera tenemos un Cordero de Pesaj que fue sacrificado en el monte de los olivos fuera de Yerushalayim hace casi dos mil años. Luego tenemos la obligación para los circuncisos de comer del cordero de Pesaj. El que no come del cordero, pudiendo hacerlo, será cortado de su pueblo y tendrá que llevar su pecado (Núm. 9:13). También tenemos la obligación de tener la circuncisión en la carne para poder comer del cordero sacrificado. Ninguno que no haya sido circuncidado en la carne podrá comer del cordero.
Si hacemos ahora un paralelismo entre el cordero de Pesaj y el Mesías podremos llegar a la siguiente conclusión: Como ningún incircunciso podrá participar del cordero de Pesaj, así ninguno que no haya sido circuncidado en su corazón podrá participar del Cordero del Todopoderoso. Como los que no participan del cordero de Pesaj, pudiendo hacerlo, son cortados de su pueblo, así todos los que no participan del Cordero del Todopoderoso perderán su salvación y el derecho de ser parte del pueblo elegido en el mundo venidero.
Que en Eterno nos dé espíritu de revelación para ver todos los detalles de Pesaj.
Bendiciones,   www.messianictorah.org

jueves, 17 de enero de 2013

¿Quién hirió a los egipcios?

Éxodo 12:21-28
Pues el SEÑOR pasará para herir a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes de la puerta, el SEÑOR pasará de largo aquella puerta, y no permitirá que el ángel destructor entre en vuestras casas para heriros .

(Éx. 12:23 LBLA)
¿Quién hirió a los egipcios?
La Torá dice que el Eterno iba a pasar por Egipto y herir a todos los primogénitos. La única manera de ser protegido de esa muerte fue a través de la sangre del cordero. La sangre del sacrificio del cordero liberaba a los primogénitos de la muerte. Los primogénitos representan todo el pueblo.
El simbolismo con la muerte del Mesías Yeshua es muy claro. Por medio de su sangre somos liberados de la muerte eterna. Todos los que aplican su sangre de manera espiritual por medio de la fe no sufrirán la muerte segunda sino tendrán parte en la resurrección y la vida eterna.
Ahora, la pregunta surge ¿quién hirió a los egipcios? ¿Fue el Eterno, satanás u otro ángel? En este versículo está escrito que el destructor iba a entrar en las casas para matar. ¿Quién es ese destructor? Otros textos nos darán la respuesta. En 1 Crónicas 21:15-16 está escrito: “Y envió Dios un ángel a Jerusalén para destruirla; pero cuando estaba a punto de destruirla, miró el SEÑOR y sintió pesar por la calamidad, y dijo al ángel destructor: Basta, detén ahora tu mano. Y el ángel del SEÑOR estaba junto a la era de Ornán jebuseo. Y alzando David sus ojos, vio al ángel del SEÑOR que estaba entre la tierra y el cielo, con una espada desenvainada en su mano, extendida sobre Jerusalén. Entonces David y los ancianos, vestidos de cilicio, cayeron sobre sus rostros.” (LBLA c.f. 2 Sam. 24:16) Este texto nos revela que hay un ángel llamado “ángel destructor” o el “ángel que destruye”, malaj hamashjit מלאך המשחית – que también es denominado “ángel del Eterno” malaj HaShem. En el texto de Éxodo que estamos estudiando ahora es mencionado sólo como “el destructor” hamashjit המשחית – pero deduzco que se trata del mismo.
¿Pero no dice el texto sagrado que el Eterno iba a herir a los egipcios? ¿Cómo es que luego dice que es su ángel?
Esto nos enseña tres cosas:
- El Eterno opera a través de sus emisarios, sus ángeles. Cuando un emisario opera es como si el que le ha enviado lo hiciera y su obra es contada como la obra del emisor. Fue el Eterno quien hirió a los egipcios, por medio de su ángel, llamado “el destructor” – HaMashjit.
- El ángel destructor no es satanás porque es llamado “el ángel del Eterno” – Malaj HaShem. Aunque satanás sea un ángel creado por el Eterno, nunca es llamado ángel del Eterno en las Escrituras. A pesar de que sea un ángel rebelde tendrá que seguir cumpliendo los propósitos del Eterno. Él no puede hacer nada sin el permiso del Todopoderoso (ver el libro de Job). No hay dos Dioses, uno bueno y uno malo, sólo hay uno, el Altísimo, que domina sobre todo.
- El “ángel del Eterno” no es el Mesías porque el Mesías no es un destructor sino un salvador, simbolizado por el cordero sacrificado y comido en Pesaj.
¡Bendito sea el Eterno por la sangre del cordero que liberó de la muerte en nuestra primera redención y también nos liberará de la muerte en nuestra segunda redención.
Kol tuv – todo lo bueno,

miércoles, 16 de enero de 2013

¿Para qué sirve dejar de comer levadura?

Éxodo 11:4 – 12:20
Por siete días no habrá levadura en vuestras casas; porque cualquiera que coma algo leudado, esa persona será cortada de la congregación de Israel, ya sea extranjero o nativo del país.

(Éx. 12:19 LBLA)
¿Para qué sirve dejar de comer levadura?
El mes de la espiga tierna, en hebreo haavivהאביב – fue consignado como el primer mes del año para los hijos de Israel. Ese es el mes de la redención. En ese mes fueron liberados nuestros padres de la esclavitud del faraón y del trabajo forzoso en Egipto y en ese mes será redimido Israel de nuevo. Para conmemorar la liberación histórica y para proclamar la liberación futura final, el Eterno instituyó la fiesta de la Pascua, en hebreo pésaj פסח (con acento en la e).
Inmediatamente después de la Pascua viene una celebración de una semana llamada la fiesta de los panes sin levadura, en hebreo jag hamatsot – חג המצות. Durante esa fiesta está estrictamente prohibido poseer, tener y comer algún producto de cereales que haya leudado.
Toda la celebración de Pesaj y Jag HaMatsot está llena de simbolismos que hablan de la primera y la segunda redención. Por lo tanto, la levadura, el pan leudado, tiene un simbolismo con un mensaje profundamente importante. El que no respeta la norma de no comer levadura durante esa semana de celebración perderá su derecho de pertenencia al pueblo elegido que reinará sobre el mundo venidero, sea extranjero o nativo de la tierra de Israel.
Entonces ¿cuál es el mensaje detrás de la prohibición de comer la levadura?
En las Escrituras la levadura es un símbolo de la mala inclinación, el pecado, la contienda, el orgullo y la falsa enseñanza. Así que cuando los hijos de Israel y todos los injertados de entre las naciones limpiamos nuestras casas antes de Pesaj buscando y eliminando todo rastro de levadura, es porque estamos proclamando que no queremos tener nada que ver con estas cosas en nuestras vidas. La liberación de la levadura espiritual es una parte muy importante de la última redención que tendrá lugar cuando el Mesías regrese en gloria. Entonces seremos libres del yetser hará, el pecado, para siempre. Pero antes de que suceda tenemos la obligación, no solamente de limpiar nuestras casas antes de Pesaj, sino también hacer lo mismo en nuestras vidas personales. Lo que aprendemos de la obligación de no tener nada que ver con la levadura durante una semana al año, es que debemos ser meticulosos para dejar que el Eterno nos limpie de todo pecado, orgullo, contienda y falsa enseñanza todos los días de nuestras vidas.
Si comemos algo leudado durante los siete días de Jag HaMatsot perderemos el enlace espiritual entre nuestras almas y el pueblo elegido, al menos que haya un arrepentimiento sincero. De la misma manera si comemos del pecado, es decir, si nos alimentamos de lo que produce el pecado en nuestras vidas, igualmente seremos privados de la vida eterna que está preparada para todos en el Mesías Yeshúa.
No tomes a la ligera las normas para la fiesta de los panes sin levadura. De igual manera no tomes a la ligera el pecado. Lucha contra él. Clama al cielo para ser liberado de todo lo que el Eterno considera levadura en tu alma. No te des por vencido. Sigue luchando con el deseo de que todo salga, y tendrás parte en la resurrección cuando venga el Bendito y Santo Sumo Sacerdote Celestial que quita el pecado del mundo.
Que el Eterno te prospere en tu limpieza,.  www.messianictorah.org

lunes, 14 de enero de 2013

¿Hay arrepentimiento ficticio?

Éxodo 10:12-23
Entonces Faraón llamó apresuradamente a Moisés y a Aarón, y dijo: He pecado contra el SEÑOR vuestro Dios y contra vosotros. Ahora pues, os ruego que perdonéis mi pecado sólo esta vez, y que roguéis al SEÑOR vuestro Dios, para que quite de mí esta muerte… Pero el SEÑOR endureció el corazón de Faraón, y éste no dejó ir a los hijos de Israel

.
(Éx. 10:16-17, 20 LBLA)
¿Hay arrepentimiento ficticio?
Cuando las langostas vinieron sobre Egipto y comieron todo lo que podían, el alma de del faraón se debilitó. Llamó a Moshé y Aharón y reconoció que había pecado contra el Eterno y contra ellos y les pidió perdón por su pecado y ayuda para ser liberado de la plaga de las langostas. Luego la Torá dice que el Eterno fortaleció el corazón del faraón para que él pudiera hacer lo que realmente deseaba, no enviar a los hijos de Israel. En el texto hebreo no está escrito que el Eterno endureció su corazón, sino que lo fortaleció – vayejazekויחזק – de la raíz jazak חזק

– fuerte.
Esto nos enseña que el arrepentimiento del faraón sólo era ficticio. Sólo se arrepintió en la superficie de su alma para obtener beneficios propios y ser liberado de la plaga. Pero cuando la plaga desapareció, su corazón seguía siendo igual. Su arrepentimiento no había salido de su corazón, sino de su alma. No era profundo. No había cambiado la actitud en lo más íntimo.
Hay muchas personas que vienen al Eterno cuando las cosas van mal para pedir ayuda. Saben que su estilo de vida no está de acuerdo con su Creador y por eso sienten la necesidad de confesar sus pecados y pedir perdón. Pero su solicitud de perdón es sólo condicional. Lo hacen con el fin de quedar bien esa vez con el Eterno para obtener una ayuda momentánea, no para cambiar su vida por completo y dejar de hacer lo que les interesa a ellos mismos. Su corazón no está entregado al Eterno. Sólo le buscan por interés. Cuando luego el Eterno les ayuda se apartan, porque su corazón nunca fue cambiado. No hubo arrepentimiento de verdad, sólo ficticio.
El Eterno no es un fontanero que se llama cuando hay inundación en la casa. Es un Padre y un Jefe que hay que obedecer en todo y no sólo cuando las cosas van mal.
Deja de vivir para ti mismo. Deja de decidir cuándo vas a hacer caso al Eterno. Humilla tu corazón para estar a cuentas con él cuando las cosas van mal y cuando todo va bien. ¡Arrepiéntete de verdad!
Que el Eterno te dé revelación para entender este mensaje.
En el Mesías Yeshúa,

miércoles, 9 de enero de 2013

¿Quién gana una discusión?

Éxodo 7:8 – 8:10 (8:6 heb.)
Pues cada uno echó su vara, las cuales se convirtieron en serpientes. Pero la vara de Aarón devoró las varas de ellos. Pero el corazón de Faraón se endureció y no los escuchó, tal como el SEÑOR había dicho.
(Éx. 7:12-13 LBLA)
¿Quién gana una discusión?
Cuando hay un enfrentamiento verbal entre dos personas con ideas opuestas es muy común que los dos intentan ganar la discusión con argumentos que hagan débil al oponente. El que tiene la mente hinchada con orgullo intelectual pensará que podrá ganar la discusión con los argumentos más aplastantes, para que el oponente se sienta humillado e ignorante ante su brillante conocimiento y argumentación. Este tipo de discusión sólo sirve para alimentar el orgullo y fortalecer el yetser hará, la mala inclinación, la carne.
No es el que gana una discusión el que puede presentar el argumento más fuerte. Es posible que gane la discusión en sí, pero la persona que se siente humillada por la actitud del que es más astuto muchas veces seguirá creyendo lo que quiere simplemente porque no está dispuesto a someterse a la actitud del otro.
El enfrentamiento de poderes entre Moshé y los magos de Egipto es un ejemplo de esto. A pesar de que la vara/serpiente de Aharón tenía más fuerza que las varas/serpientes de los magos y las devoró, no hubo cambio de actitud en los magos ni en el faraón. Moshé no ganó la batalla mostrando que su poder era mayor que el otro, porque el corazón del faraón se endureció. Esto es muy común en las discusiones. El que ha ganado la discusión ganó con su argumento, pero no ganó el corazón de su oponente.
Es mejor perder una discusión que perder un corazón. Es mejor perder un argumento y ganar el corazón y la apreciación del oponente cuando vea que no estás interesado en apoderarte de él ni tomar control sobre su mente ni jactarte y elevarte por encima de tu prójimo.
Sin embargo, en Moshé no hubo ningún deseo de mostrar que él era el mayor. Él era un hombre muy humilde y sólo deseaba obedecer las órdenes del Eterno. Y por haberse humillado fue exaltado y el Eterno mostró por medio del poder que actuaba en Moshé que Él era el mayor. Pero Moshé no hizo como muchos hacen cuando quieren tomar el lugar del Altísimo y ser dioses en este mundo para ser alabados por sus méritos y logros. Lejos de un hombre de Elokim con el calibre de Moshé hacer tal cosa. Los motivos de su corazón estaban muy por encima de esas actitudes de los carnales.
No intentes nunca ganar una discusión para salir como el más listo o elevarte por encima de otros. Si lo haces eres un perdedor ante los ojos del Cielo. Por el otro lado, podrás y deberás ganar las discusiones teniendo un corazón humilde y honrar al oponente, corrigiéndolo con mansedumbre, compasión y amor. De esa manera ganarás su corazón y podrás ayudarle a arrepentirse de sus argumentos equivocados e ideas contrarias a la Torá.
Que el Eterno nos ayude a ser humildes en todo y no buscar nuestra propia exaltación en ninguna área de la vida.
Dichosos los humildes porque ellos heredarán la tierra,

martes, 8 de enero de 2013

¿Puede un hombre ser dios?

Y me aparecí
Éxodo 6:29 – 7:7
Mira, yo te he constituido dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.

(Éx. 7:1b RV1995)
¿Puede un hombre ser dios?
El Eterno dio a Moshé un cargo extraordinariamente grande. El texto hebreo dice literalmente que el Eterno constituyó a Moshé elohimנתתיך אלהים – para el faraón. Esta es la segunda ocasión que está escrito que Moshé es elohim (4:16). Esto nos enseña en primer lugar que la palabra hebrea elohim – אלהים no es un nombre personal, sino un cargo, una función. El título elohim tiene que ver con suma autoridad y poder. Es uno de los títulos que el Tanaj (AT) emplea sobre los jueces (Éx. 22:9; Sal. 82).
En segundo lugar aprendemos que en el idioma hebreo una palabra plural no siempre implica pluralidad. Moshé, que no era más que una persona, recibió el título elohim – en plural. Hay otros ejemplos del uso del mismo título plural sin haber indicación de que se trate de pluralidad. El dios falso Baal es llamado con el título elohim (Jue. 8:33; 1 Rey. 18:27) sin ser más que uno etc. Por lo tanto hay que entender la forma plural como una ampliación del cargo y no como una pluralidad de personas o personalidades. El plural es usado en el texto hebreo de manera semejante a la mayúscula al principio de los nombres en el idioma castellano.
La función de elohim implica una responsabilidad y una autoridad sumamente grandes. Como un representante autorizado Moshé tenía el poder para hablar palabras poderosísimas como el Eterno mismo. Además tenía el poder para hacer milagros poderosas las veces que quería.
El que ha recibido tanta confianza del Eterno es porque ha sido aprobado en sus exámenes y ha mostrado una fidelidad extraordinaria. Cuanto más fidelidad una persona muestre al Eterno, más autoridad y responsabilidad es capaz de administrar. Moshé era fiel y HaShem le confió el cargo de ser elohim
.
Sé fiel en lo poco y serás digno de confianza a los ojos Del que ve en lo secreto. Usa lo que te ha dado con fidelidad y tendrás cada vez más y más.
Que el Eterno te conceda las peticiones de tu corazón,

domingo, 6 de enero de 2013

¿Las palabras de quién tienen más fuerza?

Y me aparecí
Éxodo 6:2-13
Entonces el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón, y les dio órdenes para los hijos de Israel y para Faraón, rey de Egipto, a fin de sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto

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(Éx. 6:13 LBLA)
¿Las palabras de quién tienen más fuerza?
Moshé habló al pueblo unas promesas fantásticas de liberación de la esclavitud y la introducción en la tierra prometida a los padres con el privilegio de tener al Eterno como su Elokim. Pero los hijos de Israel no escucharon a Moshé por la angustia que estaban pasando. Anteriormente los jefes hebreos se habían rebelado contra Moshé reprendiéndole por haber agravado la carga del pueblo.
Luego el Eterno ordenó a Moshé hablar al faraón para que dejara salir a los hijos de Israel de su tierra. Pero el faraón no había querido escuchar antes sino había puesto más presión sobre el pueblo por las palabras que Moshé había transmitido.
Por eso Moshé dijo que si el pueblo no le había querido escuchar, ¡cuánto menos el faraón!
Así que las palabras del pueblo se oponían a las palabras del Eterno, las palabras del faraón se oponían a las palabras del Eterno y las palabras de Moshé se oponían a las palabras del Eterno. Pero el Eterno seguía dando órdenes para los hijos de Israel y para el faraón a fin de sacar a los hijos de Israel de la tierra de Egipto. Entonces ¿las palabras de quién tuvieron más fuerza al final? La historia misma da la respuesta a esa pregunta.
Las palabras del pueblo no tuvieron éxito, las palabras del faraón perdieron su fuerza y las palabras propias de Moshé cayeron a la tierra sin poder cambiar el propósito divino, pero lo que había dicho el Eterno se cumplió al pie de la letra.
Las palabras de los hombres que se oponen a lo que ha dicho el Eterno perderán su fuerza aunque ahora parece que tienen mucha influencia en su contorno. Pero el consejo del Eterno permanecerá para siempre. Bendito el hombre que sabe colaborar con las palabras del Eterno.
“Tema al SEÑOR toda la tierra; tiemblen en su presencia todos los habitantes del mundo. Porque El habló, y fue hecho; El mandó, y todo se confirmó. El SEÑOR hace nulo el consejo de las naciones; frustra los designios de los pueblos. El consejo del SEÑOR permanece para siempre, los designios de su corazón de generación en generación.” (Sal. 33:8-11 LBLA)
No hables en contra de lo que el Eterno ha dicho. Sólo dañarías a ti mismo y a los que te rodean. Recibe sus palabras en tu corazón, créelas, háblalas y vívelas y con el tiempo las verás cumplidas. “El que habla, que hable conforme a las palabras de Dios” (1 Ped. 4:11a LBLA)
Shavua tov,   www.messianictorah.org

viernes, 4 de enero de 2013

¿Qué hay en tu corazón?

Éxodo 4:18-31
Moisés se fue y volvió a casa de su suegro Jetro, y le dijo: Te ruego que me dejes ir para volver a mis hermanos que están en Egipto, y ver si aún viven. Y Jetro dijo a Moisés: Ve en paz

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(Éx. 4:18 LBLA)
¿Qué hay en tu corazón?
Después de cuarenta años con Yitró, su suegro, Moshé seguía teniendo a los hijos de su pueblo en su corazón. Los llamó “mis hermanos”. La Torá revela que Moshé tenía un fuerte sentimiento de hermandad con su pueblo (2:11b). Este sentimiento no se había perdido durante los cuarenta años lejos de ellos. El Eterno sentía muy fuertemente por su pueblo (3:7), y Moshé sintió lo mismo porque cultivaba diariamente su relación personal con Él. El hecho de llamar a su hijos Gershom – extranjero allí – también muestra que su corazón estaba con los hijos de Israel.
El que es capaz de sentir la compasión del Eterno por otros podrá servir de ayudante para aliviar la carga de los necesitados y liberar a los oprimidos. El que busca hacer milagros de sanidad y de liberación para obtener poder, fama o dinero, no conoce el corazón de HaShem y nunca será aprobado por él. La compasión de HaShem por su pueblo no solamente estaba en el corazón de Moshé desde que vio sus trabajos forzados a los cuarenta años de edad (2:11; Hech. 7:23), sino en el encuentro con el ángel en la zarza ardiendo fue reforzado tremendamente ese fuego de amor y de compasión que no consume al que lo lleva dentro, sino que lo motiva para actuar y ayudar.
Cuando Moshé salió con su familia, tuvo que pagar su propio asno, el medio de transporte (4:20). Aunque tenía todo el derecho de ser recompensado por él por estar sirviendo en la misión de la redención del pueblo, no lo reclamó más tarde (Núm. 16:15). Asumió el costo de su propio bolsillo. Esta es una señal de un verdadero siervo de la redención, está dispuesto a dar todo lo que tiene para ayudar a las personas que están en su corazón, sus hermanos.
Que el Eterno nos llene de su amor, compasión y preocupación por nuestros hermanos y que no consideremos ningún precio demasiado alto para ser colaboradores de la redención.

martes, 1 de enero de 2013

¿Es posible esconder el pecado?

Entonces miró alrededor y cuando vio que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena… Cuando Faraón se enteró del asunto, trató de matar a Moisés

(Éx. 2:12, 15a LBLA)
¿Es posible esconder el pecado?
Moshé tenía en su interior un fuerte deseo de ayudar a sus hermanos hebreos. Su identificación con ellos era más fuerte que la identificación con la casa real egipcia. Esto venía del Eterno, que le había creado para ser el libertador del pueblo de Israel. Sin embargo, no era el tiempo para la liberación del pueblo. Moshé hizo todo lo que podía en sus propias fuerzas juveniles para ayudar a su pueblo. Pero su intento fue todo un fracaso. En su ira mató a un egipcio. Ese no era el camino para liberar al pueblo. El pueblo de Israel no le reconoció como su libertador a pesar de que el Eterno le había llamado a serlo. La razón del fracaso fue porque el tiempo no había llegado y porque empleó sus propias fuerzas en lugar de colaborar con el Eterno.
Moshé tenía mucho que aprender. Su carácter no estaba preparado para aguantar las quejas del pueblo en el desierto. También tenía demasiada confianza en sí mismo. No había aprendido a caminar en el tiempo del Eterno ni hacer las cosas junto con él. Necesitaba muchos años de entrenamiento en el desierto para poder llegar a ser el libertador del pueblo de Israel.
Moshé pensó que podía cometer un asesinato sin que otros se enteraran de ello. Escondió el cadáver en la arena. ¿Se puede esconder el pecado? ¿Para cuánto tiempo?
A lo mejor es posible esconder muchos pecados a los ojos de los hombres, pero no a los ojos de Aquél que todo lo ve, hasta los motivos del corazón. Tarde o temprano tendrán que salir a la luz todas las cosas que los hombres han escondido y todas las obras que han cometido en la oscuridad. No hay nada oculto ante el Tribunal Celestial, delante del cual todos, absolutamente todos, un día tendrán que dar cuenta.
Además, para poder ser un personaje público reconocido por el pueblo, uno necesita vivir la vida privada como si fuera pública. Un líder aprobado por el cielo no puede andar escondiendo sus pecados. Tarde o temprano saldrán a luz. Y, efectivamente, el pecado de Moshé llegó a oídos del faraón y éste quiso matarlo.
“El que encubre sus pecados no prosperará, mas el que los confiesa y los abandona hallará misericordia.” (Prov. 28:13 LBLA)
Que el Eterno nos ayude a no esconder nada delante de él, sino vivir en plena luz. Así sabremos por donde andar sin tropezar.
Que seas fuerte y bendecido,