"Porque Dios me hizo fértil en la tierra de mi aflicción." Génesis 41:52
Están cayendo lluvias de verano. El poeta las observa desde su ventana. Con su feroz caída baten y golpean el terreno. Pero el poeta en su imaginación no ve solamente los chaparrones que están descendiendo delante de sus ojos. Él ve infinidad de bellísimas flores que pronto han de brotar del terreno bañado, y que han de inundarlo con una belleza y fragancia insuperable.
Quizás alguno de los hijos a quienes Dios está corrigiendo, estará diciendo ahora: "Esta lluvia es demasiado fuerte para mí esta noche."
"Están lloviendo tentaciones sobre mí, que parecen estar mas allá de mi poder para soportarlas. Los contratiempos están lloviendo velozmente y derrotando todos mis planes escogidos.
Seguramente la lluvia de la aflicción está abatiendo mi alma en estos días."
Pero, amigo, tú estás equivocado. No es lluvia lo que llueve para ti. Están lloviendo bendiciones. Porque si tú quisieras solamente creer la Palabra de tu Padre, verías que bajo esa lluvia castigadora están naciendo flores espirituales de tal fragancia y belleza como nunca crecieron antes en aquella vida tuya apacible y sin corregir.
Verdaderamente tú ves la lluvia. Pero ¿ves también las flores? Tú estas afligido por las pruebas. Pero Dios ve la flor suave de la fe que está brotando en tu vida bajo aquellas pruebas. Tú te amilanas a causa del sufrimiento, pero Dios ve, que en tu alma está naciendo una tierna compasión hacia otros que sufren. Tu corazón se oprime bajo un profundo dolor, pero Dios ve la profundidad y el enriquecimiento que aquel dolor te ha traído.
No está lloviendo aflicciones para ti. Están lloviendo ternura, amor, compasión, paciencia y millares de otras flores y frutos del bendito Espíritu, las cuales están aportando a tu vida tal enriquecimiento espiritual como jamás podría haberlas engendrado en lo íntimo de tu alma la plenitud de toda la prosperidad y el reposo.
viernes, 20 de abril de 2012
"Porque Dios me hizo fértil en la tierra de mi aflicción." Génesis 41:52
lunes, 2 de abril de 2012
“Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el Aquilón y al Mediodía , y al Oriente y al Occidente, porque toda la tierra que ves, te la daré.” Génesis 13:14,15.
“Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el Aquilón y al Mediodía , y al Oriente y al Occidente, porque toda la tierra que ves, te la daré.” Génesis 13:14,15.
El Espíritu Santo no puede poner en ti ningún otro instinto que no sea el que Él se propone cumplir. Por lo tanto deja que tu fe te levante y remonte y reclame toda la tierra que puedas descubrir. S. A. Keen
Todo cuanto puedas aprender en la visión de la fe es tuyo. Mira tan lejos como te sea posible, porque todo te pertenece. Todo lo que desees ser como MESIANICO, todo cuanto desees hacer para YHWH, está dentro de las posibilidades de la fe.
Por lo tanto, acércate aún mas, y con tu Biblia delante de ti y tu alma abierta para la influencia del Espíritu, permite que todo tu ser reciba el bautismo de Su presencia, y cuando Él abra tu entendimiento para que veas toda Su plenitud, cree que Él tiene todo para ti. Acepta por ti mismo todas las promesas de Su Palabra, todos los deseos que Él despierta en ti, todas las posibilidades de lo que tú puedes ser como un seguidor de YAHSHUA. Toda la tierra que ves, a ti se te ha concedido.
Las provisiones actuales se Su Gracia proceden de la visión interior. El que pone el instinto en la pechuga del pájaro que se halla mas allá, para que cruce el continente en busca de la luz del sol de verano en los climas meridionales, es demasiado bueno para engañarlo. Y con la misma certeza que Él ha colocado tal instinto, así también ha colocado la brisa suave y la luz del sol mas allá para encontrarle a su llegada.
Aquel que infunde en nuestros corazones la esperanza celestial no nos engañará ni nos faltará cuando apretemos hacia delante para obtener su cumplimiento. Seleccionado.
“Y ellos hallaron como les había dicho.” Lucas 22:13
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